La hipófisis, es de importancia fundamental en el control de la secreción de la casi totalidad de las glándulas endocrinas, está ubicada en la silla turca y pesa en el hombre de 0,6 a 0,7 g. De acuerdo a su origen embriológico y a su estructura histológica, está formada por dos glándulas separadas: la adenohipófisis, que corresponde al lóbulo anterior y la neurohipófisis representada por el lóbulo posterior. Entre ambas se sitúa una estructura rudimentaria, llamada lóbulo intermedio, de caracteres similares al lóbulos anterior.

La hipófisis se conecta anatómica y funcionalmente con el hipotálamo, hecho que condiciona una eficaz coordinacioón entre el sistema nervioso y endocrino. La relación entre hipotálamo  hipófisis merece mención especial.  A diferencia del resto del sistema nervioso, donde las neuronas se relacionan directamente con su efector (músculo, por ejemplo), en la hipófisis las neuronas hipotalámicas no hacen contacto directo con sus células efectoras. estas neuronas son anatómicamente células nerviosas pero funcionalmente células endocrinas que secretan los factores liberadores  o releasing factors. Estos factores pasan a la sangre y alcanzan la adenohipófisis a través de una abundante red capilar, tipo sistema porta, que se extiende entre el hipotálamo y la hipófisis anterior. Cabe señalar que los factores liberadores son específicos, es decir, cada uno modifica solamente la secreción de una determinada hormona adenohipofisiaria.
Los núcleo hipotalámicos secretores de los factores liberadores son, por tanto, indispensables para la función normal de la hipófisis. Su destrucción suprime la secreción de aquellas trofinas hipofisiarias que requiere un factor liberador. Hace excepción, a este respecto, la prolactina, cuya entrega en este caso se intensifica, ya que el factor hipotalámico que regula su entrega es de carácter inhibitorio.

A.- Lóbulo Anterior de la Hipófisis.  La adenohipófisis segrega, a instancias de los factores liberadores hipotalámicos, seis hormonas:

1.- La Hormona Tiroestimulante o Tirotrofina (TSH): Estimula el crecimiento de la glándula tiroides e interviene en todas las etapas de la biosíntesis de sus hormonas. Facilita la liberación de las hormonas depositadas dentro de los folículos de la glándula y su paso a la sangre. La hipofisectomía causa atrofia y disminución de la secreción de la glándula tiroidea. La inyección de tirotrofina aumenta su secreción y su suministro prolongado conduce a hipertrofia

2.- Hormona Adrenocorticotrófica (ACTH). Estimula el crecimiento y la secreción de las zonas fasciculata y reticularis de la corteza suprarrenal. La hipofisectomía produce atrofia de estas zonas, que se acompaña de disminución de la secreción de glucocorticoides y andrógenos. En dosis fisiológicas la ACTH no modifica la secreción de la zona glomerulosa de la corteza, productora de mineralocorticoides, pero en dosis elevadas estimula  en forma transitoria su actividad.

3.- Hormona Luteinizante (LH).  Es una de las gonadotrofinas que cumple funciones tanto en la hembra como en el macho. En el ovario la LH estimula la producción del cuerpo lúteo, en tanto que en los testículos estimula la secreción de testosterona

4.- Hormona Folículo-Estimulante. (FSH). En las hembras estimula la maduración de un folículo en el ovario, y en el macho, estimula la maduración de los espermatozoides en los testículos.

5.- Prolactina. (LTH). Es una hormona de estructura muy similar a la somatotrofina y secretada, igual que esta última, por las células acidófilas. Su principal acción conocida es estimular la producción de leche por la glándula mamaria. Su función fisiológica en el sexo masculino es desconocida. Su secreción se regula a través de un  factor hipotalámico de efecto inhibidor. Lesiones  de ciertas áreas hipotalámicas, al suprimir la producción de este factor inhibidor, conducen, en ambos sexos, al aumento de secreción de prolactina. En algunos roedores, no así en la especie humana, la prolactina estimula el crecimiento del cuerpo lúteo y la secreción de progesterona, por lo que se le llama también hormona luteotrófica.

6.- Somatotrofina u Hormona del Crecimiento (GH).  La hipofisectomía en animales jóvenes detiene el crecimiento, aún cuando el resto de las funciones endocrinas se mantenga artificialmente normal. Este efecto  se debe a la falta de somatotrofina, hormona producida por las células acidófilas de la adenohipófisis. El suministro de somatotrofina en animales jóvenes estimula el crecimiento y conduce el gigantismo.   Suministrada a animales adultos causa el crecimiento excesivo de las regiones distales del esqueleto (acromegalia) y de algunos órgano, hiperglicemia y glucosuria.

La hormona del crecimiento ejerce cierto efecto en los siguientes procesos:
 

1.- En el metabolismo proteico estimula la síntesis de proteínas celulares (acción anabólica proteica) a través del incremento de la entrada de aminoácidos a la célula. A nivel de los cartílagos epifisiarios del hueso en crecimiento.

 

2.- En el metabolismo de los lípidos, aumenta la lipolisis y, consecuentemente, el paso de ácidos grasos al plasma. Estimula además la oxidación de las  grasas en el hígado, con lo cual se libera una mayor cantidad de energía, que permite ahorrar proteínas e hidratos de carbono indispensables para el crecimiento.
 

3.- En el metabolismo de los glúcidos, produce hiperglucemia por su acción antiinsulínica (inhibe  la entrada de glucosa a la célula) y eleva el  nivel glucémico. Aumenta también, por un mecanismo no conocido, el glucógeno muscular.
 

4.- En relación con el metabolismo mineral, produce un balance positivo (cantidad eliminada inferior a la absorbida) de calcio, sodio, potasio y fosfatos, lo cual contribuye al anabolismo y crecimieto óseo.

B.- Lóbulo Intermedio de la Hipófisis. Secreta la hormona melanocito-estimulante,  MSH, cuya estructura química es similar al ACTH. Su acción en los mamíferos no es clara. En el hombre parece aumentar la síntesis de la melanina. En algunos vertebrados inferiores (anfibios, reptiles y otros) la melanina se encuentra en células especiales de la piel, llamadas melanóforos. La MSH produce la dispersión de los gránulos de melanina en los melanóforos y provoca en esta forma oscurecimiento de la piel

C.- Lóbulo Posterior de la Hipófisis o Neurohipófisis. Es de origen ectodérmico y deriva de una evaginación del piso del tercer  ventrículo cerebral. Histológicamente la neurohipófisis está formada por abundantes fibras nerviosas no mielinizadas provenientes de los núcleos supraópticos y paraventriculares del hipotálamo, por células de neuroglia y por abundantes capilares rodeados de tejido conjuntivo.

El lóbuos posterior de la hipófisis no es una glándula endocrina, ya que sus células no producen hormonas. Constituye en realidad un reservorio en que se vierten las hormonas ( ocitocina y vasopresina) secretadas por los núcleos hipotalámicos.

 

1.- Hormona Antidiurética (ADH). o vasopresina. Es una factor de gran importancioa en la regulación del contenidos de agua del organismo. Su principal efecto consiste en permeabilizar al agua los túbulos colectores del nefrón y aumentar el paso de agua desde estos túbulos hacia el intersticio hipertónico de la médula renal. Produce, por lo tanto, concentración de la orina y disminución de su volumen, retención de agua y disminución de la presión osmótica de los líquidos corporales. Su falta causa, por el contrario, eliminación de grandes volúmenes de orina muy diluida (diabetes insípida).

En dosis elevadas la ADH produce constricción de la musculatura lisa de los capilares e hipertensión arterial, por lo cual se le atribuyó importancia en la mantención de la presión arterial en caso de hemorragia aguda. Se ha demostrado, sin embargo, que la cantidad de la hormona secretada en esta condición, no es suficiente para producir este efecto.

 

2.- Ocitocina.  Esta hormona estimula en los mamíferos la contracción de las células mioepiteliales de los conductores galactóforos de la glándula mamaria y produce la eyección de leche.

Hay que recalcar que el crecimiento de la glándula mamaria y el paso de leche desde los acinos glandulares a los conductos galactóforos no se deben a la ocitocina, sino a la acción  conjunta de otras hormonas.   La ocitocina provoca solamente la eyección de leche. o sea, su salida por el pesón.

La ocitocina es secretada por ciertos núcleos hipotalámicos. Estos son activados por impulsos provenientes de receptores ubicados en los pezones, los cuales son estimulados por la succión del lactante.

La ocitocina desempeña un papel importante al final del embarazo y durante el trabajo de parto, por su acción estimulante de las contracciones del útero. La sensibilidad de la musculatura uterina a esta hormona aumenta bajo el efecto de los estrógenos y disminuye por acción de la progesterona. Como al final del embarazo aumenta el nivel sanguíneo de los estrógenos y baja el de la progesterona, se intensifica la acción del estrógeno, lo que explica las contracciones frecuentes del útero al final del embarazo. Estas contracciones dilatan el cuello uterino, lo que estimula por vía refleja la secreción de ocitocina. Esta, a su vez, intensifica todavía más las contracciones hasta que se expulsa el feto. El control de la secreción de ocitocina, es por lo tanto, por un mecanismo de retroalimentación positiva, en cuanto el efecto de la hormona (contracciones uterinas y dilatación del cuello) aumenta su secreción.

Aparentemente la ocitocina juega algún papel en las contracciones uterinas que facilitan el transporte del esperma desde la vagina a las trompas de Falopio, donde ocurre generalmente la fecundación.

  

 

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Página creada y editada por Fresia Quintana Jara Profesor de Estado en Biología y Ciencias Universidad de Chile