El sistema endocrino cumple su función de regulación e integración de las diversas funciones orgánicas a través de las hormonas. Estos mediadores químicos son producidos por células especializadas, agrupadas en su mayoría en órganos llamados glándulas endocrinas.

Las glándulas endocrinas están formadas por células que tienen la capacidad de producir y liberar hormonas, en un proceso conocido como secreción hormonal.

Sus células se agrupan casi siempre  formando racimos o también folículos y se encuentran en estrecha relación con una rica red de capilares sanguíneos.

Las glándulas endocrinas se caracterizan por carecer de conducto que dirija la secreción hormonal.

Las principales glándulas endocrinas son: hipófisis, tiroides, paratiroides, suprarrenales, porción endocrina del páncreas, testículos y ovarios.

El sistema endocrino de los vertebrados posee gran uniformidad, puesto que la mayoría de las glándulas endocrinas se presentan más o menos desarrolladas en casi todos los grupos de vertebrados. Con las hormonas que producen ocurre algo similar.

En los vertebrados hay:
1. Hormonas propiamente dichas, es decir, formadas en glándulas endocrinas,
2. Hormonas producidas por células no agrupadas en glándulas y
3. Neurohormonas.

La secreción endocrina está bajo el control nervioso. La corteza cerebral, ante diferentes estímulos, internos y externos (luz, sonido, temperatura...), provoca la liberación de neurohormonas a partir de células neurosecretoras del hipotálamo, en la denominada eminencia media. Estas hormonas denominadas factores liberadores, pasan al torrente sanguíneo porta-hipotálamo-hipofisiario y de esa manera alcanzan la hipófisis, donde se encargan de activar o inhibir la producción de hormonas hipofisiarias. Éstas, a su vez, pasan a la circulación sanguínea y actúan a nivel de diferentes glándulas endocrinas para que segreguen hormonas. Por esta circunstancia, a las hormonas hipofisiarias se les denomina hormonas tróficas o trópicas.
  

 

Control y Retrocontrol

La actividad del hipotálamo viene determinada tanto por estímulos procedentes de los centros nerviosos superiores del encéfalo como por su “retrocontrol” o feed-back negativo provocado por la concentración sanguínea de las hormonas tróficas hipofisiarias o de las hormonas segregadas por las glándulas endocrinas “blanco” de aquellas. La hipófisis también sufre un retrocontrol  negativo por la presencia en la sangre de  las hormonas de sus glándulas endocrinas “ blanco”.

Control de la secreción hormonal.

(+), control directo.

(-), retrocontrol o feed-back,

efectuado a tres distintos niveles

 

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Página creada y editada por Fresia Quintana Jara Profesor de Estado en Biología y Ciencias Universidad de Chile