Para asegurar la continuidad de los organismos y, por ende, de las especies, se requiere de la reproducción. El paso clave para la generación de nuevos individuos es la formación de gametos y su encuentro para originar el cigoto.

El proceso de la fecundación comienza con la unión de dos células sexuales, una masculina y la otra femenina, que forman un nuevo ser, cuyo patrimonio genético es el resultado del aporte equitativo de cada progenitor.

 

¿ Cuáles son las consecuencias de la fecundación?


Desde el punto de vista biológico, la fecundación tiene varias consecuencias importantes:

  1. Restablecer la diploidía característica de la especie; 46 cromosomas en el caso del  hombre.
  2. Determinación cromosómica del sexo; si el cigoto tiene dos cromosomas X, el nuevo individuo será femenino; si tiene un cromosoma X y otro Y, será masculino.
  3. Activación del ovocito II, para que complete la segunda división meiótica.

 

¿Cuáles son las etapas de la fecundación?


La fecundación varía de una especie a otra; sin embargo, hay siempre cuatro etapas principales: contacto y reconocimiento de los gametos; regulación del ingreso del espermatozoide en el óvulo; fusión del material genético de cada gameto y activación del metabolismo del óvulo para iniciar el desarrollo.


 

Contacto y reconocimiento de los gametos. En esta etapa el espermatozoide se une a la zona pelúcida, una barrera específica que solo reconoce los gametos masculinos de la especie, evitando el paso de los de especie diferentes. Por la liberación de enzimas proteolíticas llamadas lisinas, el espermatozoide avanza por la zona pelúcida. Un ejemplo de lisinas es la hialuronidasa.

Inmediatamente, comienza el reconocimiento de los gametos en una interacción más específica en que participan proteínas receptoras. El mecanismo molecular por el que ocurre la interacción entre la zona pelúcida y el espermatozoide es motivo de intensas investigaciones. En la actualidad, se acepta que la interacción entre los gametos tiene que ver con la participación de una proteína espermática capaz de reconocer un  receptor de la zona pelúcida.


Regulación del ingreso del espermatozoide en el óvulo

Una vez que la zona pelúcida ha reconocido a un gameto masculino, se produce la ruptura de la cabeza del espermatozoide y la fusión de las membranas de ambos gametos, lo que permite el ingreso del espermatozoide hasta el citoplasma del ovocito II.

El ingreso del gameto masculino es rigurosamente regulado. Si ingresaran muchos espermatozoides ocurriría la muerte del cigoto o habría un desarrollo anormal.

Inmediatamente que el primer espermatozoide se une a uno de los receptores de la zona pelúcida, los  demás receptores se inactivan, en un proceso denominado reacción de zona. De esta forma,  se evita el ingreso de más de un espermatozoide al citoplasma del ovocito II, lo que daría lugar a la poliespermia (poli = muchos;  espermia = espermios).

 

Fusión del material genético de cada gameto.

Esta fase dura unas 12 horas. Mientras  el pronúcleo masculino aumenta de tamaño y la cromatina se descondensa, el núcleo del ovocito II completa la segunda división meiótica. Solo en el estado de dos células se forma un núcleo diploide verdadero.

 

Activación del metabolismo del óvulo para iniciar el desarrollo. Una vez que la fecundación se ha completado, se suceden cambios metabólicos en el citoplasma del cigoto que resultan clave para el desarrollo embrionario.  

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Página creada y editada por Fresia Quintana Jara Profesor de Estado en Biología y Ciencias Universidad de Chile